Sentada aquí, delante del ordenador, la hoja en blanco, preguntándome sobre qué puedo escribir, que sirva, que interese o que sé yo, que tenga algo que ver con el sufrimiento que nos incumbe a todos o lo roce de alguna manera. Me venía solo esta idea, “vuelve a lo esencial” y una imagen, la de un entorno rural, un sitio en medio de la naturaleza, lleno de silencio y el contacto con otro ser, más instintivo, más conectado, eso, más esencial.
La sensación de paz inmensa expandiéndose en la panza, donde se sienten tantas cosas si nos detenemos a escucharlas, la respiración pausada y la convicción de que no quería estar en ningún otro sitio. Solo ahí, mi cuerpo ahí, mi mente ahí, imbuida en esa extraña calma que te produce estar verdaderamente presente en el momento.
Y no había enredos, ni ansiedad, ni cosas por hacer, ni darle vueltas a aquello que hice o dejé de hacer ayer.
Y entonces, he pensado en lo que hago con los pacientes cuando se encuentran en un momento de especial dificultad, y es tan simple como “Para, respira, conéctate con el cuerpo, escucha tus sensaciones“. Hazle espacio a las sensaciones que surjan, a las emociones que surjan y hazlo con apertura, con amor. Vuelve a ti, a tu esencia, solo eso.
Es como si nos hubiésemos olvidado de esa parte más sabía que vive en nosotros, más instintiva, que sabe lo que necesitamos, que pide contacto con la tierra, con el aire libre, que sabe lo que realmente somos.
Si pudiera darte un consejo, y no va de esto el blog, te invitaría a que te vayas a dar un paseo a la playa, a un parque o a la montaña, que si puedes te descalces y notes el contacto de la tierra bajo tus pies, que disfrutes esa sensación y que cerrando los ojos, respires y te quedes ahí contigo. Hazlo cada vez que puedas, aumenta la frecuencia, e iniciará a ser más fácil, más directo. Puedes hacer estas pausa también en casa, o buscando un hueco durante el trabajo, para, respira y conéctate con el cuerpo. Inicia a descubrir así, esa capacidad innata que todos tenemos, de regularnos, de calmarnos.
Espero que esto te pueda servir de ayuda y sobre todo que te permitas ponerlo en práctica, experimentarlo. Si sientes que necesitas una ayuda más concreta o quieres empezar un proceso de crecimiento personal, puedes contactar conmigo aquí abajo. Mientras tanto cuídate y buena vida!.

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